En esta época del año, mas allá del balance personal que cada uno realiza, también soñamos con aquello que nos gustaría lograr el año siguiente.  Sin embargo, en muchas ocasiones no somos claros o específicos respecto de las cosas que queremos.

El declarar, formular una meta adecuadamente, nos ayuda a clarificar aquello que queremos lograr y por ende aumentan las posibilidades que tenemos de alcanzarlo.

Como dicen Cayrol y St. Paul en “Mentes sin Límites”  “En cuestión de cambios hay más oportunidades de llegar a un destino cuando se sabe a donde se va. Para que una persona pueda conseguir su meta, necesita hacerse una representación clara. Nosotros pensamos que la determinación de un objetivo es la piedra angular de toda intervención.” 

En cada meta que nos planteamos entran en juego nuestros pensamientos y nuestras emociones, es decir la manera en que nos hablamos a nosotros mismos al pensar el la meta y las emociones que esa forma de hablarnos evoca en nosotros.  Este estado interno que se genera puede potenciarnos o bloquearnos al momento de empezar a tomar acción para alcanzarla. Por ejemplo: Imaginemos que queremos emprender un nuevo negocio o desarrollar una actividad en la que no tenemos mucha experiencia, si nuestra mente empieza a enfocarse en lo difícil que es o  la dedicación que va a requerir o si somos suficientemente capaces para alcanzarla etc, seguramente las emocionalidad que acompañe es meta no va a ser muy funcional para alcanzarla.

Es por eso que tener una representación mental clara de lo que queremos, de la importancia de esa meta para nosotros nos va a preparar mejor al momento de la toma de acción:

Existen cuatro simples pasos para asegurarnos de que la meta esta bien Formulada:

  1. Formulada en Términos Positivos:  Este primer paso consiste en declarar específicamente lo que “si” queremos alcanzar.   Una tendencia es formular la meta desde lo que “no” queremos o desde aquella conducta o habito que queremos abandonar.  Ejemplos:
  • “Quiero dejar de estar ansioso en el trabajo” en vez de “Quiero encontrar paz y disfrute en lo que hago”
  • “Quiero dejar de tener deudas” en vez de “Quiero generar determinado ingreso mensual”
  • “Quiero llevarme mejor con mi pareja” en vez de “Quiero crear una relación amorosa, alegre y de disfrute con mi pareja”

Cada vez que formulamos una meta, nuestra mente se hace una imagen, una representación, de aquello que buscamos, si declaramos la meta desde “lo que no queremos” estaremos construyendo una imagen mental opuesta a la meta que perseguimos.

  1. Que sea comprobable:  Es decir que tengamos una manera de medir el avance de la misma  Por Ejemplo.  
  • Si nuestra meta apunta a aumentar nuestros ingresos, debemos ser bien específicos respecto de cuanto vamos a ganar o en cuanto se van a incrementar mis ingresos de forma tal de poder medir periódicamente el resultado de la acciones que tomamos.  
  • Si nuestro objetivo es mejorar en un deporte, al momento de formular la meta debemos ser bien claros respecto el rendimiento que pretendemos alcanzar o el logro que perseguimos deportivamente para poder medir los avanzar en el camino.  
  • Diferentes son las metas que apuntan a crear una determinada relación o bien a desarrollar sustentablemente en nosotros determinados formas de ser (seguridad, Alegría, Apertura etc.) en este caso debemos ser muy específicos respecto de la relación que buscamos o de la forma de ser que queremos desarrollar para que todas nuestras acciones respondan a ese objetivo.
  1. Que tenga una fecha limite:  Es decir un “para cuando” dado que esa fecha nos permitirá evaluar el resultado de la acciones que vayamos tomando mientras avanzamos hacia la meta.  Ejemplo:
  • Si quiero correr una maratón dentro de un año, es esperable que dentro de 6 meses este en condiciones de correr media maratón, o mes a mes ir cumpliendo los objetivos intermedios del entrenamiento que me permitirán llegar al objetivo al termino del año.  
  • Las metas relacionadas con el “Ser” como ser la relaciones o las formas de ser que queramos desarrollar están mas ligadas a la creación de un habito de conducta nuevo o a un estilo de relación determinada a través de la toma de acción consciente al principio.
  1. Que preserve otras áreas de mi vida:  Es decir que el alcanzar esta nueva meta no afecte otras áreas o aspectos de mi vida que ya están funcionando como quiero:  Ejemplo:  
  • Que el desarrollar un nuevo negocio no afecte mis relaciones familiares, o que alcanzar un objetivo laboral no afecte mi salud etc.

Es importante también tener nuestras metas redactadas ya que el escribir ayuda a clarificar nuestra ideas.

También nos será de micha utilidad mantenernos conectados con el propósito de la meta el “para que”.  Responder estas preguntas te ayudará a reconocer y sostener conscientemente este propósito:

  • ¿Por qué esta meta es importante para mi?
  • ¿Qué voy a aprender si la alcanzo?
  • ¿Qué seres queridos se beneficiaran también si logro la meta?
  • ¿Qué cosas se modificarían si alcanzo esta meta?
  • ¿Qué oportunidades me abre?
  • ¿Inspiraría a alguien si la alcanzo?

Tomate unos minutos y formula todos los objetivos que tenes para el próximo año y seguí visitando este blog que en breve subiremos material para ayudarte a transitar el camino.

(Arte imagen: Rene Schute)